involucre cruzarme en tu camino
para iluminar las grietas del abismo
que refugia aquello que has despojado de sentido
Mas yo habito ese escondrijo
donde se sublevan
todas las cosas irradiantes de esencia
Y todas las vertientes
agripicantes e inconexas
expanden impunes su presencia
Y no burlarás la permanencia
hasta que no aprehendas
que la lágrima más sentida
siempre se presenta
en ese desgarro
que se pretende altruista
y sin embargo
no deja de ser tan indeleble como egoísta
Y no emergerás
de la cisterna
hasta que no encuentres
en la profundidad de cada palabra
su capacidad innata
para condensar todas las convergencias
que habitan el alma
convirtiéndose en la llave de todos los candados
que sujetan el mañana
Pues nunca es leve la estadía
en la frontera de las vidas
Y la palabra es savia de energía
que enraíza
todo lo que perece
y todo lo que dura
transmutando todo lo que muerde
en todo lo que cura
[así quedó en mi cuaderno]

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