el borrador
porque tantas veces borré
que casi ni veo los
cuadros del papel
[El borde de eso que parece (acaso sea) un pentáculo dice:
“si
alguna vez estás mal, o muy mal,
y necesitas ayuda, dibuja un mandala igual a
este
y allí, en el centro de la estrella,
poné tu mano, aprieta, dale calor, y
llama.
El mandala no falla entre compañeros.
Acuérdate”.
Que es un pedazo de la
película Tango Feroz]
Desde la noche más calma
que es también la más intensa
Se acerca brillando la esquirla de una estrella
que todo lo contiene, que todo lo libera
que no deja que el dolor llegue
cuando ya no tiene sentido que duela
que no deja que el infinito muera
sin que nazcan las eternidades que nos marcan
que crea todas las palabras
que son carne del alma
que alimenta las verdades que siempre cambian
para que no yazcan estancadas
y que sin embargo condensan esa fuerza
que mantiene vivo todo lo que se desangra
porque habitan ese hondo barro sedimentado
al que se llega rascando todo lo que aún no había desbordado
convirtiéndose en llaves que abren todos los candados
que custodian las brasas del fuego sagrado
que agita la savia entre cálida e hirviente
que empapa de voluntad a todo lo naciente
para encontrar en lo más negro a los únicos, auténticos compañeros
que son los que nos liberan del universo inútil, blablablacéntrico,
porque supieron ungirse en la fuente sabia de las verdaderas palabras
que son las siempre impregnadas en las realidades que no atan
incrustándose en el centro de todo lo que ama
para que fluya siempre, sublevada, resurgente
la esencia que sostiene todo lo que sana

Emoción en mi leerte... es hermoso!.
ResponderEliminar¡Gracias! Lindo que así llegue! de corazón a corazón!
EliminarTe abrazo desde acá :)
Marina, estupenda manera de conocerte. Que la "esquirla de una estrella" nos siga creando todas las palabras, y que nos encontremos en "lo más negro". Hermoso poema.
ResponderEliminarGracias con abrazo,
Daniel
¡Gracias Daniel! ¡Qué bueno encontrarnos justo en el poema que busca el encuentro con los auténticos compañeros! Y que siga brillando la esquirla de la estrella en todo lo que es carne del alma para que no deje de nacer todo lo que sana.
EliminarTe abrazo, yo también!